Todo empezó en una pandemia, con un hambre de aprender que no tenía freno. Compraba libros que me cambiaban la cabeza. Primero para mí. Después para regalar. Y un día cayó la ficha: esto podía ser algo más grande. No un negocio cualquiera, sino un canal para pasarle a otros lo más valioso que iba encontrando.
Desde el primer libro que vendí, metí adentro un papelito. No era publicidad. Era un regalo: la información más preciada que había encontrado en mi búsqueda de la verdad.
"Esto es lo más valioso que encontré. Te lo comparto."
Ese papelito se convirtió en una tarjetita. La llamé La Puerta Sin Puerta, por un viejo texto zen sobre despertar: la barrera que hay que cruzar para verte de verdad, que al final resulta que nunca tuvo puerta, porque el obstáculo eras vos.
De ese gesto simple creció todo. Los libros se volvieron la Librería. El sistema con el que ordenaba mi propia vida se volvió una app gratis, AMAUTA Libre. Lo que aprendí de IA y automatización se volvió AMAUTA Cloud. Y el cuidado del cuerpo, AMAUTA Bienestar.
Hoy acompaño a emprendedores y negocios de Tucumán y de todo el país a ordenar su mundo digital. Pero esto no es solo para dueños de negocio: es para cualquiera que quiera dejar de vivir a la deriva.
Un amauta, en la cultura inca, era el sabio: el maestro que guardaba el conocimiento y lo transmitía a los que venían detrás. No desde un pedestal. Caminando al lado. Así es como quiero acompañarte.